Dargavs “La Ciudad de los Muertos”

En la garganta de Gizeldonskaya, entre las salvajes altas montañas que la enmarcan, hay una antigua ciudad que puede parecer a distancia de lo más común, pero, por el contrario, en realidad es una antigua fortaleza. Sin embargo, no es uno ni lo otro. En la ciudad no se puede ver a la gente en las calles, oír la voz humana y pedir direcciones. Sin No obstante, entre casas blancas con techos negros, se ha formado todo un laberinto, que es usado con el silbido del viento, y es donde se puede encontrar fácilmente un cráneo o la tibia humana blanca como la nieve. Este misterioso lugar es llamado la “Ciudad de los Muertos.”

Dargavs es un pequeño pueblo de montaña situado en las montañas de Osetia del Norte. Actualmente, en el pueblo casi no hay residentes permanentes a causa de lo que ocurrió hace unos 10 años, debido a la desaparición de los glaciares de la montaña. Para llegar aquí sólo hay un camino que es bastante empinado y serpentino, sin embargo, a pesar de esto, visitar este lugar sin duda vale la pena, porque hay lugares únicos de interés arquitectónico. Uno de ellos es la famosa y misteriosa “Ciudad de los Muertos.”

De hecho, por sí mismo, la “Ciudad de los Muertos” no se encuentra directamente en Dargavs, está ubicada a un kilómetro del pueblo, en la ladera Raminyrag. De hecho, exceptuando las criptas de las personas fallecidas, no es habitada por nadie más, sólo el guarda que cuida el monumento histórico. La “Ciudad de los Muertos” es visible desde una distancia, gracias al hecho de que está al lado de una montaña barrida por el viento. Los viajeros tienen una buena imagen: la pendiente verde, tachonada con una variedad de casas de criptas de piedra enlucida de luz cubiertas con baldosas negras, la cual, aparece en el fondo de la montaña con un número masivo. A partir de esta imagen, se quiera o no, vienen a la mente los pensamientos de lo eterno, lo que ayuda especialmente al viento que sopla aquí. Es en estas casas, tumbas, según la antigua tradición, los Osetios que estaban enterrando a sus muertos hasta el siglo 18, cuando estas tierras pasaron a formar parte del Imperio Ruso.

Esta forma de entierro no es casual, hay diferentes versiones que explican por qué existe tal hábito. En primer lugar, esto se debe a la constante falta de tierras cultivables y, por lo tanto, dio lugar a la basura para el entierro, que es una extravagancia imperdonable. Otra razón es que esta tradición tiene sus raíces en la doctrina de Zoroastro, según la cual no se puede contaminar la tierra en los enterramientos humanos. Enterraban a sus muertos a través de la pequeña ventana, después de clavado. La parte que se eleva por encima del suelo es sólo la parte de la cripta. Cada uno de estos edificios tiene un edificio subterráneo, los cuales, tienen la capacidad de abarcar hasta varias decenas de muertos.

Vagando entre los antiguos cementerios se puede sentir el viento inquieto, libremente se puede caminar alrededor de la “Ciudad de los Muertos”. Los lugares son barridos por el viento, específicamente están diseñados para un tipo de cementerio como tal. Debido al viento y al aire seco, los restos no están descompuestos ni momificados.

Desde este sitio se puede implicar algunas leyendas sombrías. Así, según una de ellas, durante la epidemia de la peste, una familia en la que alguien haya recibido esta terrible enfermedad, lo dejaban al cuidado de la tumba familiar, y allí, entre los muertos vivía sus últimos días con el fin de proteger a los demás vecinos del pueblo.

La “Ciudad de los Muertos” posee cientos de tumbas, cada una de las cuales ha sobrevivido hasta nuestros días en buen estado. Las personas fueron enterradas con atuendo festivo y con cualquier objeto pequeño, por desgracia, muchos de ellos han desaparecido sin dejar rastro. Hoy en día, en la ciudad de los muertos, solo, es formidable, y el antiguo guardián de este lugar, se encuentra en la misma torre de los muertos, la cual, perteneció al género Alikova, y después fue capturado por Bagdtievyh.